No te muevas. Quiero conservar este instante así:
tú junto a la ventana, como a contraluz,
echada en el lecho,
queriendo mirar los ojos profundos del sol detrás de tu cuerpo feliz, desnudo, desnudo.
Y ya es el día en que voy a partir.

No es tratando de pronunciar las letras de nuestro querido Silvio, ni mucho menos hacer remembranzas de algún sentir escondido recóndito en el alma. Hoy se suponía era el dia en que iba a partir hacia mi Dominicana tierra.

El señor D. ha ido deslizandose poco a poco por mis costas y, he recibido las noticias de que he sido cancelada en mi retorno. No me esperaba nada distinto en este viaje de altas y bajas, nada menos.

Me han despedido ayer, hemos sonreido (Priscila, Renny, Ricell, Jhon, Nathie, Annie, Irving, Edwin, Laura, Miguel). Recorrido W.Heights, devorado carnes, dicho adiós.

Hoy, aun me quedan otras 24 horas para recorrer la citadina, para ver a Marcos Díaz voltear el Hudson de alante pa'tras. Quizas el vuelo no estaba hecho para mi, quizás me queda un poco mas de New York que ver;
Quizás aun sigue este lugar creyéndose que soy suya.